Economía en México

Pese a incertidumbre, ¿por qué seguir invirtiendo en México?

1/08/2019

Apenas pasó un año desde la elección histórica de Andrés Manuel López Obrador como presidente de México y una duda acecha a empresarios e inversionistas: ¿vale la pena seguir apostando por el país? En este artículo intentaremos dar algunas respuestas.

Señales de alerta

Ya desde la etapa de transición, el mandatario electo sacudió a los mercados con el anuncio de la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), tras lo cual el peso mexicano perdió 1.7% de su valor en sólo una semana. Aunque la moneda logró recuperarse, el impacto en la imagen del país persistió.

Luego, cuando el gobierno electo se decantó por el proyecto del aeropuerto en la Base Aérea Militar de Santa Lucía como reemplazo del NAIM, el índice de confianza empresarial de Deloitte se ubicó por debajo de los 50 puntos, su nivel más bajo desde mayo de 2017.

Tras la toma de poder, otras decisiones de política pública –como la revocación de todos los contratos de actividades de exploración petrolera, la cancelación del programa de zonas económicas especiales y los recortes al gasto gubernamental– impactaron a la inversión fija bruta, que según cifras de INEGI colapsó 12.5% a tasa anualizada en el último trimestre de 2018, su peor desempeño desde la crisis de 2008-2009.

Este comportamiento ya repercutió de forma negativa en las perspectivas del país por parte de las calificadoras, quienes ven mayor riesgo para las finanzas públicas por el deterioro de la empresa productiva del Estado, Pemex, que por años ha sido un barril sin fondo del gasto gubernamental.

Asimismo, los expertos ven una mayor debilidad macroeconómica ante amenazas del exterior, como la ocasional rabieta del presidente Donald Trump quien, un día sí y otro también, amenaza con imponer aranceles a las importaciones mexicanas con el fin de que “paguemos por el muro”.

Por su parte, especialistas financieros del sector privado (encuestados por el Banco de México) ajustaron al 1.13% la expectativa de crecimiento para 2019, una baja sustantiva desde el 2.17% pronosticado en septiembre pasado.

Además, hace poco renunció Carlos Urzúa a la Secretaría de Hacienda, salida un tanto tumultuosa por la acusación del exfuncionario de toma de decisiones de política económica sin sustento. Aunque la bolsa y el peso mexicanos reaccionaron a la baja, las aguas se calmaron con la designación y posterior confirmación de Arturo Herrera como su reemplazo.

Este es solo un botón de muestra de los múltiples factores que mantienen inquietos a los mercados. No obstante, actores del exterior también están poniendo atención a otros síntomas alentadores en el entorno económico del nuevo régimen.

Signos positivos

En mayo, la Secretaría de Economía anunció que, durante el primer trimestre de 2019, nuestro país recibió más de 10 mil millones de dólares en inversión extranjera directa (IED), un 7% más que en el mismo periodo del año previo.

Por su parte, y firme en su papel, la industria nacional sigue empujando fuerte: tan sólo durante el primer bimestre de 2019, el intercambio de productos con los EU alcanzó la cifra récord de 97 mil 418 millones de dólares, ubicando a nuestro país por primera vez en la historia como el principal socio del vecino del norte, superando a Canadá y a China.

Aunado a esto, la escalada de las tensiones comerciales entre los regímenes de Trump y Xi Jingping hacen que el mercado estadounidense mire al país con buenos ojos.

Otra buena nueva es que el Senado mexicano ya ratificó el nuevo tratado comercial de Norteamérica (T-MEC), a reserva de que los legisladores de las otras dos partes hagan lo propio. Recordemos que la negociación derivó también en una reforma laboral y aumentos a los niveles del salario mínimo en todo el país.

En tanto, la inercia por el triunfo electoral del movimiento lopezobradorista y la expectativa de mejora a las condiciones de vida de la población, impulsó el índice de confianza del consumidor hasta un histórico 42.1% en febrero.

Con esto, se prevé que en la segunda mitad del año la baja inflación y los aumentos al salario mínimo mantendrían al consumo interno en altos niveles, tal y como quedó demostrado en las pasadas emisiones de iniciativas como Buen Fin y Hot Sale.

Asimismo, ejecutivos globales encuestados por PwC ubicaron al país como el noveno destino mundial para el crecimiento de sus operaciones, lo que sumado a una posible baja en las presiones del exterior podría elevar la perspectiva de inversión extranjera.

Esto se refleja en el mercado de parques industriales en México, que actualmente suma 1.8 millones de metros cuadrados en construcción para cubrir la demanda, según datos de la Asociación Mexicana de Parques Industriales (AMPIP).

Aunque nadie tiene la clarividencia para saber si la estrategia y las condiciones económicas rendirán frutos, cabe esperar que funcionarios y tomadores de decisión de la industria atiendan estas señales, actúen en consecuencia y se sienten a trabajar juntos para guiar al país por el camino de la prosperidad y el crecimiento.

 

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