Sector Industrial en México

¿Será México líder exportador del sector médico post COVID-19?

14/07/2020

Con el brote de coronavirus COVID-19 desde inicios del año, las industrias se han enfrentado a serias complicaciones en su operación, debido a las graves interrupciones a la cadena de suministro global.

En el caso del sector farmacéutico y de equipos médicos, el hecho de que la pandemia se haya originado en China –país considerado uno de los más grandes proveedores de insumos para la salud en el mundo– no solo comprometió el flujo de productos necesarios para enfrentar la emergencia sanitaria (como mascarillas, ventiladores y materia prima para medicinas), sino también puso a pensar a inversionistas y empresas sobre nuevas alternativas para proteger la cadena de valor en momentos de crisis.

Ante esto, enfoques como “China +1” (el gigante asiático en la base de proveeduría, más otro país), el reshoring (repatriar la producción) o el nearshoring (fabricar en países cercanos) van ganando terreno.

En lo que respecta al mercado norteamericano, se presenta la oportunidad para México de convertirse en el principal proveedor de suministros médicos de los Estados Unidos, y en este artículo revisamos los porqués.

Industria en expansión

Un estudio elaborado por KPMG y la Asociación Mexicana de Industrias Innovadoras de Dispositivos Médicos (AMID) indicó que, en 2018, las exportaciones médicas del país totalizaron 17 mil millones de dólares (mdd).

Cabe apuntar que este documento define al dispositivo médico como aquel “instrumento con fines médicos que no es farmacológico, inmunológico o metabólico”. La gama de estos productos va desde termómetros y guantes, hasta equipos avanzados como computadoras que ayudan a realizar pruebas médicas, implantes y prótesis.

Aunque la industria mexicana de equipo médico representa apenas el 1.6% de la manufactura total, se estima que en los últimos 10 años este segmento ha crecido un 7.9% para alcanzar un valor de alrededor de 4 mil 909 millones de dólares.

Así, México es hoy considerado el octavo país exportador de dispositivos médicos en el mundo, con el vecino del norte como principal destino ya que esta nación importa 91% de los equipos médicos de origen mexicano (33% de cuota de mercado), de acuerdo con la Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica (Canifarma).

Fortalezas y debilidades

Como vimos en nuestro artículo anterior sobre el impacto del COVID-19 a la cadena de suministro farmacéutica, la interrupción global de insumos médicos puso en jaque a los sistemas de salud de todo el mundo, incluyendo a los Estados Unidos. Así, los fabricantes mexicanos han tenido que acelerar su producción y exportación de dispositivos médicos.

Un ejemplo son los ventiladores respiratorios, equipos críticos en unidades de terapia intensiva y cuya demanda anual en México antes de la pandemia era de 700 unidades, mismas que para este 2020 podría llegar a las 2,000 unidades, según comentó a Oxford Business Group Fernando Oliveros, presidente de la AMID y director general de Medtronic, empresa fabricante de dispositivos médicos.

Pese a este aumento de producción, la estrategia para el manejo de la crisis sanitaria en México llevó a nuestras autoridades a decidir importar ventiladores vía puente aéreo entre China y México a fin de incrementar la disponibilidad.

Por ello, la AMID ha puesto sobre la mesa la falta de una política nacional farmacéutica con la finalidad de hacer frente al aumento de enfermedades crónicas –como el cáncer de mama, cáncer de próstata, diabetes y problemas cardiovasculares–, solicitando un mayor presupuesto para prevención, investigación y producción de dispositivos médicos.

Adicionalmente, un estudio reciente de la consultora estadounidense Wilson Center recomendó a nuestro país elevar su competitividad al estrechar la colaboración entre productores, niveles de gobierno e instituciones de educación superior (el llamado modelo “triple hélice”), a fin de cerrar la brecha de calidad con otros proveedores del vecino país del norte como China e India.

Demanda de espacios industriales

El aumento en la demanda tanto de dispositivos médicos como de productos farmacéuticos ya impactó al mercado de inmobiliario industrial, pues tan sólo en el primer trimestre de 2020 se registró una absorción bruta de 26,336 metros cuadrados (m2), un aumento interanual del 20.3%.

En gran medida, estas industrias se concentran en la frontera norte, con Baja California como el estado más desarrollado pues ahí se ubican 76 plantas de producción que generan alrededor del 50% del total de la producción nacional de equipos médicos.

En particular, Tijuana se ha convertido en un punto focal del sector estatal de dispositivos médicos, con 48 empresas del ramo que a finales del año pasado acaparaban unos 50,000 m2 de capacidad instalada.

Y ante la llegada del COVID-19, la producción tijuanense también se intensificó pues, tan sólo en abril pasado, el gobierno municipal reportó que la demanda de termómetros y ventiladores creció en 150% y 1000%, respectivamente.

Con todo esto, la ciudad fronteriza tiene una posición privilegiada para absorber las operaciones de cualquier empresa que desee salir de China, tanto por su proximidad con los Estados Unidos y cadenas de valor consolidadas, como por la calidad de su infraestructura industrial.

Un ejemplo destacado es DJ Orthopedics de México, empresa maquiladora dentro del sector salud que fabrica una variedad de más de mil productos ortopédicos y que tiene en Tijuana una de sus plantas más grandes, con 285 mil pies cuadrados de superficie donde emplea unos 2 mil trabajadores.

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