Economía en México

México, noveno destino mundial de inversión productiva

10/09/2019

A principios de 2019, y de acuerdo con una encuesta aplicada por PwC a 1,387 directores ejecutivos de empresas multinacionales, México fue reconocido como el noveno destino global más atractivo para la inversión productiva.

Cabe hacer notar que este regreso al Top 10 mundial (desde el lugar número 13 que ocupó en 2018) fue provocado por caídas en la confianza registradas por países como Japón, Canadá, Rusia y Hong Kong.

En cuanto a la percepción que tienen los inversionistas estadounidenses sobre el país, México se situó en el cuarto puesto, sólo detrás de China, Reino Unido y Alemania.

PwC 22 Encuesta CEO Top 10 destinos

Fuente: 22ª. Encuesta de CEO, PwC.

Estos resultados parecen reforzar lo apuntado por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), que en su Encuesta de Negocios 2016-2018 ubicó a México como la octava nación más atractiva para la inversión hasta el 2019.

Además, al momento de la realización de la encuesta de PwC, ya se conocía el resultado de la elección presidencial de 2018 y la transición gubernamental estaba en marcha, por lo que es de suponer un cierto grado de certidumbre en los CEO para seguir viendo al país como uno de los destinos más redituables. Veamos si esta percepción está justificada.

Perspectivas locales vs. globales

Si bien un 35% de los encuestados coincide en estar “muy confiado” de lograr más ganancias en el año en curso, la encuesta reveló algunas diferencias en cuanto a la confianza que muestran los directivos mexicanos y extranjeros sobre la economía local y global.

Así, un 31% de los participantes en México cree que la economía mundial crecerá en los próximos 12 meses, 11 puntos porcentuales menos que su contraparte internacional.

Además, un 23% de los directivos mexicanos tiene poca o nula confianza de lograr mejores ingresos este año, contra el 18% de los CEO internacionales.

PwC 22 Encuesta CEO confianza

Fuente: 22ª. Encuesta de CEO, PwC.

Estas diferencias pueden explicarse a través de los cambios regulatorios implementados por la naciente administración federal pues, aunque no se crearon nuevos impuestos ni aumentaron los que ya existían, hubo cambios importantes para las empresas.

Nueva dinámica económica

Para empezar, el Paquete Económico 2019 rediseñó el gasto público, dando prioridad a programas sociales y a planes de infraestructura.

Este escenario abre el panorama para que los capitales privados participen en el desarrollo de obras de infraestructura, a través de esquemas como las Asociaciones Público-Privadas. Así, el pasado 29 de julio el Gobierno Federal anunció una inversión de 485 mil millones de pesos destinados a impulsar la inversión física y el consumo.

Adicionalmente, la creación de la Zona Libre en la Frontera Norte, disposición que consiste en la reducción de tasas de IVA e ISR y otros estímulos fiscales en una franja de 25 kilómetros al sur de la frontera con los Estados Unidos, supone una oportunidad de desarrollo regional.

Un cambio igual de importante, aunque en otro sentido, fue la eliminación de la compensación universal, iniciativa de combate a la evasión fiscal que, al hacer más complicada la solicitud de devolución de saldos a favor ante la autoridad hacendaria, puede afectar el flujo de efectivo de las empresas que cumplen puntualmente con su pago de impuestos.

Lo que esta serie de iniciativas revela es que las compañías deberán considerar las probables ventajas de asociarse con el Gobierno Federal, así como prever los posibles impactos en su operación por los cambios en materia económica y fiscal.

Panorama comercial

En el tema de la relación con nuestros principales socios comerciales, el nuevo Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC) quedó resuelto del lado mexicano, puesto que ya fue aprobado por el Senado y se espera su ratificación por las otras dos partes.

Aunque el anuncio del acuerdo supuso una buena noticia para los gobiernos y mercados involucrados, aún queda ver en qué maneras su entrada en vigor afectará las condiciones para la inversión productiva.

Por un lado, están las reformas de corte laboral aprobadas por el Congreso mexicano, y que van encaminadas a implementar un “piso parejo” en la vida sindical y en los contratos individuales de trabajo.

Por otro lado, queda ver cómo podrán ajustarse las industrias a requisitos más estrictos, como en el caso de las reglas de origen del sector automotriz. 

<< La industria automotriz y el T-MEC >> 

Ante estos retos, los directivos mexicanos encuestados por PwC señalaron que las principales vías para impulsar el crecimiento de sus ingresos este año serán: mejorar eficiencias operacionales (71%); lanzar un nuevo producto (60%), o enfocarse en crecimiento orgánico (56%).

Para reforzar estas estrategias, dice PwC, las empresas a nivel global están revisando su cadena de suministro. Algunas incluso, y ante la preocupación por tensiones comerciales como la guerra arancelaria EU-China, están considerando relocalizar parte de su producción a otros territorios, lo que podría representar una gran oportunidad para nuestro país. 

Afortunadamente, el sector inmobiliario mexicano está preparado para recibir esta inversión pues, de acuerdo con un reporte de Inmobiliare al primer trimestre del año, los indicadores de ciudades como México, Monterrey, Guadalajara y Tijuana reportan una demanda sostenida en la mayoría de los mercados, tasas de disponibilidad sanas, precios estables y actividad de construcción de naves industriales al alza. 

En Frontier Industrial estamos atentos a los temas de política económica que pueden afectar la productividad y las perspectivas de crecimiento de nuestros clientes. Por eso, nuestro equipo los acompaña desde el inicio de su proyecto de expansión, a fin de que aprovechen todas las ventajas de invertir en los mercados y sectores más atractivos de México. 

 

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