Economía en México

Nearshoring + T-MEC: armas de México para atraer inversiones

23/09/2020

A casi 3 meses del inicio del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC), analistas han visto con buenos ojos, por un lado, la continuidad de los intercambios comerciales de la región a tasa preferencial, y por el otro, la actualización de las disposiciones en materia laboral, contenido regional, cumplimiento e inversión extranjera.

En este último punto, nuestro país pretende apalancar la relación bilateral con los EU para atraer más capital de trasnacionales con presencia en territorio mexicano, e incluso de nuevas empresas que busquen aprovechar la infraestructura disponible en los parques industriales en México para instalar una filial y así cuidar su presencia en el mercado estadounidense.

En este artículo revisamos la perspectiva de atracción de inversión extranjera directa (IED) que ofrece el renovado acuerdo comercial con estrategias como el nearshoring en México –que implica el regreso de la producción a Norteamérica desde Asia– y en medio de la reconstrucción de la cadena de proveeduría global tras el impacto del COVID-19.

Infraestructura industrial y T-MEC: complemento perfecto

La renovación del T-MEC para América del Norte fue un referendo a un mercado trinacional que representa 1.2 billones de dólares, un producto interno bruto (PIB) cominado de 26 billones de dólares y $323 mil millones de dólares (mdd) en IED, primer receptor global en este indicador.

Así, se espera que el segmento de bienes raíces industriales reciba sus efectos positivos, en especial si consideramos el alto nivel de interconectividad y complejidad de la cadena de suministro, con insumos, partes y componentes fluyendo continuamente por sus fronteras.

El ejemplo más destacado es el de la manufactura automotriz, con las armadoras estadounidenses como las grandes beneficiadas por los aumentos de hasta 75% en el valor de contenido regional.

Para CBRE, esto implicaría un alza al corto plazo en la venta de terrenos y renta de naves dentro de parques industriales en mercados como el Bajío-Occidente y entidades del centro como Puebla y el Estado de México, esto debido al ajuste en las cadenas de proveeduría automotriz para cubrir dichos requerimientos.

Y como vimos en este blog, esto ya se ha empezado a notar en meses recientes con los repuntes de producción por la reapertura del sector tanto en México como en EU.

Por otro lado, industrias como la agroalimentaria, de comercio electrónico y de exportación se verían beneficiadas por un mayor acceso de sus productos, lo que también impulsaría la demanda de grandes almacenes y centros de distribución.

Ventajas para capitales estadounidenses

El énfasis que se ha puesto a la relación bilateral se debe a que, hasta antes del acuerdo Fase 1 entre China y EU, México se había convertido en el principal socio comercial del vecino del norte.

Además, el país que gobierna Donald Trump es nuestra principal fuente de IED, con 277 mil 485 mdd acumulados de 1999 a marzo 2020.

Por eso, no extraña que los especialistas vean al fenómeno del nearshoring –o la reubicación de procesos productivos al país cercano a la demanda– como la forma más efectiva para reducir costos.

Esto además considera que el reshoring (repatriación de la producción) en EU se vuelve complicado debido a factores como:

  • No hay visas de trabajo (por políticas migratorias restrictivas).
  • Los costos laborales son casi 10 veces mayores.
  • Hay pocos incentivos para abrir nuevas empresas.

Por otro lado, y de acuerdo con un análisis de PwC, invertir en México como proveedor manufacturero puede tener mayores beneficios potenciales pues, además de la estabilidad que aporta el T-MEC, existen otras ventajas como:

  • Mano de obra calificada, con un costo menor al de China y muy competitivo entre países emergentes.
  • Costos logísticos reducidos.
  • Rapidez en tiempos de entrega y capacidad de respuesta.
  • Industrias maquiladora y de exportación consolidadas.
  • Tipo de cambio favorable.
  • Coincidencias culturales y sociales.

Lorenzo D. Berho, presidente de la Asociación Mexicana de Parques Industriales Privados (AMPIP) consideró que, con la pandemia de Coronavirus y la guerra comercial China-EU de los últimos dos años, nuestro país ofrece las mejores oportunidades en la región para empresas estadounidenses que estén revisando sus cadenas de proveeduría, a fin de que puedan responder a las demandas de sus clientes y fortalecer su operación ante posibles interrupciones.

“Aunque países como Indonesia o Vietnam sean más baratos, en México están mucho más cerca de su cliente final”, apuntó Berho en entrevista con Forbes. 

En Frontier Industrial respaldamos a las empresas que apuestan por el país. Por eso, nuestro portafolio de parques industriales en México cuenta con los productos y servicios –venta de terrenos, renta de naves industriales y proyectos Build to Suit– que dan certidumbre a las inversiones extranjeras. Conócelo.

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